El hall de entrada, donde se verificaban los pasaportes, estaba renovado y tenía muchos avisos de productos de países occidentales. Cunado lo pasamos y buscamos nuestro equipaje, comenzamos a buscar una forma de llegar a la ciudad. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Gusto en conocerte. Tu alemán no está nada mal, deja de ser tan inseguro. Yo he estado estudiando español sólo desde hace 3 semanas. Tengo una profesora privada de español. Es muy caro, pero es excelente. |