Empezó a gritar y a insultarnos a mi esposa y a mí, pero de todas formas no le dimos más dinero. Estoy convencido de que sabía perfectamente que no nos estaba llevando al hotel original, sino a uno falso. Llegamos a Lao Cai cerca de las seis de la tarde, pero el tren no saldría hasta las ocho. Yo me sentía aliviado, sin embargo, de que todos esos peligrosos viajes en bus habían terminado, y de que dejaríamos este hermoso lugar pronto. Justo había dicho que si quieres podríamos encontrarnos en la última semana de Octubre, tengo que estar en Málaga la semana siguiente. ¡Tu Inglés es muy bueno! ¡Sería muy lindo tener noticias tuyas! |