El vuelo estaba algo retrasado, así que nos quedamos en el aeropuerto jugando a un juego electrónico de carreras de autos. Mi esposa ganó tres veces seguidas, de todas formas es mejor conductora que yo. Volamos a Puerto Madryn. Me levanté a las cinco de la mañana porque quería tomar fotos del amanecer. Esperaba que hubiera algo de niebla, para que ayudara a crear una atmósfera que haría que las fotos resultaran geniales. Hay un pequeño problema: No puedo ir a Málaga a hacer mi curso porque ya está completo, tengo que ir a Barca, en vez, lo que significa que no puedo ir ni siquiera allí porque es muy lejos y el avión aterriza por la tarde. |