Cuando paró la lluvia, continuamos nuestra visita a otros lugares de la ciudad, entre ellos una Pagoda muy popular, que no estaba en el centro. Tomamos un taxi hasta allí y disfrutamos de este hermoso lugar de adoración. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Nuestro bus estaba completamente lleno y éramos los únicos europeos en el tour. Había también Americanos y gente de Corea del Sur. El conductor nos llevó a un lugar llamado Tam Coc. Conducía como un idiota. |