Generalmente no me preocupo demasiado en estas situaciones, pero cuando pagas un viaje de 3 dólares con un billete de 50, esperas el vuelto. Nos quedamos ahí un rato, y ninguno de nosotros sabía bien qué hacer. Nos despertamos una hora antes de llegar y salimos del tren una vez que llegó a su destino. Nos registramos, bien temprano en la mañana, en el mismo hotel para pasar la última noche. Antes de eso tomamos café, por supuesto. Justo había dicho que si quieres podríamos encontrarnos en la última semana de Octubre, tengo que estar en Málaga la semana siguiente. ¡Tu Inglés es muy bueno! ¡Sería muy lindo tener noticias tuyas! |