Generalmente no me preocupo demasiado en estas situaciones, pero cuando pagas un viaje de 3 dólares con un billete de 50, esperas el vuelto. Nos quedamos ahí un rato, y ninguno de nosotros sabía bien qué hacer. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Gracias por corregir mi Alemán, siempre me confundo con las palabras que ponen el verbo al final. Como el zu, el ab y el an... Son todas nuevas para mí. Realmente me gustaría que siguiéramos siendo amigos. |