Después de cenar caminamos de regreso y vimos algunas tiendas y lugares interesantes en el camino. Todo era bastante impresionante, como siempre cuando uno está en un país nuevo. Entramos al hotel y tomamos el ascensor a nuestra habitación. Pero escuchando esto una y otra vez, algunos se acostumbraron aún más a los mensajes sin importancia y a este tipo de presentación. Es un círculo vicioso, para algunos es una situación difícil de manejar. El segundo día, mi esposa y yo hicimos una visita guiada al Altiplano. La visita fue algo aburrida al comienzo, cuando visitamos algunos pueblos vacíos, todos ellos muy parecidos. Vacíos y con muy poca gente. |