Los fans en el estadio eran mucho mejores que los fans europeos. La atmósfera era de puro fútbol, y la gente no paró de cantar durante los noventa minutos. Fuera del estadio había olor a Asado. Me levanté a las cinco de la mañana porque quería tomar fotos del amanecer. Esperaba que hubiera algo de niebla, para que ayudara a crear una atmósfera que haría que las fotos resultaran geniales. Esa noche yo no me sentía bien, y decidimos quedarnos en la habitación. Mi esposa me trajo ensalada fresca. Estábamos muy cansados, por lo que decidimos que lo mejor era quedarnos y mirar una película. |