Nos sentimos un poco tontos y esperamos a que el agua se calentase. La caldera parecía no funcionar y comenzamos a ponernos de mal humor. Le pedimos al técnico que regrese y admitió que había cometido un error. Tomamos café, jugamos a las cartas y esperamos a nuestro guía turístico. Habíamos reservado un tour con Handspan, así que confiábamos en que aparecería. Al final, el guía era una guía ‘ella,’no ‘él’. Nuestro bus estaba completamente lleno y éramos los únicos europeos en el tour. Había también Americanos y gente de Corea del Sur. El conductor nos llevó a un lugar llamado Tam Coc. Conducía como un idiota. |