No sentimos ningún peligro, y la zona nos pareció muy atractiva. Especialmente la Bocca, con sus edificios de colores, nos gustó mucho. Además, nos enteramos de que Maradona era el rey de este barrio. Muy pocas veces escuché a alguien hablar tan mal de su país, pero eso no es problema mío. Apagamos las luces a la medianoche y esperamos poder dormir unas horas. El tren se estremecía y nos hacía saltar en nuestras camas. Comencé a hablar Inglés porque tenía un novio de Estados Unidos. Nunca aprendí Inglés especialmente, Sólo escuchaba y repetía lo que el me decía. Ahora hablo bien Inglés, pero necesito aprender las reglas gramaticales. |