En el camino de vuelta recuerdo que vimos una película sobre Diego Armando Maradona en el reproductor de DVD portátil del auto. Hablaban de él como de un santo. Lo tomé como una buena preparación para Buenos Aires. Hace dos semanas conocí a una chica de Indiana y me dijo que lo sentía mucho pero que no tenía información sobre Europa, África o Asia y que eso era porque no había suficiente información en la televisión. Nos despertamos a las 5, desayunamos y volvimos al mismo aeropuerto en el que habíamos aterrizado apenas unas horas antes. El vuelo de 1 hora estaba lleno de turistas de todas las edades, casi todos norteamericanos. |