 | Los lugares a los que hemos ido son muy diferentes de los que vimos en el otro país. Se veía menos pobreza y mayor organización, aunque no todo el mundo podía decir cuál era la diferencia. ¡Que extraño! Fue una buena forma de comenzar el viaje. Un paseo en ferry a través del hermoso mar, una cerveza en la mano y una aventura desconocida por delante. Tuve que buscar un lugar donde dormir y visité algunos albergues. Mi hija tiene 12 años y mi hijo tiene 6 años. Los dos van a la escuela. Es maravilloso verlos crecer, pero el tiempo pasa demasiado rápido. Te deseo muchas felicidades y te envío los mejores deseos desde Austria. |