Queríamos tomar una ducha caliente, pero no había nada de agua caliente. Le pedimos a alguien que arregle el problema y nos mostró que había un interruptor para calefaccionar el agua afuera del baño, que encendería la caldera. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. Al mediodía seguimos hasta el Altiplano para visitar algunos lagos y volcanes. A 4000 metros sobre el nivel del mar, de pronto empezó a hacer mucho frío y todo nos empezó a dar vueltas. ¿Mal de altura? |