Aunque era sólo la una y media de la tarde, ya habíamos visto muchísimas cosas interesantes. Los que te dicen que puedes quedarte allí una semana y no ver nada, de hecho tienen razón. La región completa es inmensa. Llamé al Hotel Hilton de La Habana y les pregunté si valía la pena ir, o si me recomendaban posponer mi llegada unos días. Su respuesta fue clara: No venga a menos que sea absolutamente necesario. Este momento hizo que el vuelo y el retraso valieran la pena. Aunque pensábamos que nuestra estadía en Arequipa sería simplemente una parada en nuestro camino a Chile, resultó ser una ciudad encantadora. |