Sin agua caliente, tuvimos que cambiar de habitación una vez más. Antes de mudarnos decidí verificar la habitación (era la tercera) desde varios puntos de vista: ruido, agua caliente, sin olor y quizás con alguna ventana. Llamé al Hotel Hilton de La Habana y les pregunté si valía la pena ir, o si me recomendaban posponer mi llegada unos días. Su respuesta fue clara: No venga a menos que sea absolutamente necesario. Muchas gracias por tu carta. Me complace anunciarte que he aprobado mis exámenes y que no veo la hora de comenzar el año próximo. Mientras tanto, tengo pensado viajar a Costa Rica y algunos otros lugares cercanos. |