Se podían ver los animales desde una cierta distancia. Había leones marinos, ballenas y pingüinos, todos muy lejanos. Por la tarde fuimos en barco a ver a las ballenas, y ésta fue realmente una gran experiencia. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. Todos los taxistas nos recomendaron quedarnos en el hotel, ver la TV, evitar los esfuerzos físicos y beber mate para acostumbrarnos a la altura. Cometimos el error de no hacer caso de estos consejos. |