Éramos realmente los únicos, así que nos tomamos nuestro tiempo y disfrutamos del momento. Un poco después comimos el almuerzo, que consistió en los bocadillos que habíamos traído y en un coco. Era la una en punto. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. El desayuno estuvo muy bien, pues el hotel tenía un gran buffet y buen café. Luego buscamos una agencia de alquiler para alquilar un auto por el día. Queríamos recorrer la región de los lagos en auto. |