Subimos al barco y dejamos el puerto. Comenzamos con un almuerzo que estuvo bastante bien. El barco navegó durante aproximadamente una hora hasta llegar a la zona de la bahía, que tiene más de mil islas. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. Mi hija tiene 12 años y mi hijo tiene 6 años. Los dos van a la escuela. Es maravilloso verlos crecer, pero el tiempo pasa demasiado rápido. Te deseo muchas felicidades y te envío los mejores deseos desde Austria.