La comida era excelente, pero desafortunadamente, mi esposa no pudo comerla ya que tenía demasiado curry, y ella es muy sensible a este condimento. Estábamos muy cansados y volvimos al hotel cerca de las once de la noche. Lo primero que quiero decir es que estoy tratando de no llegar a una situación en la que tengo que comer algo que no me gusta. Eso significa que jamás he probado una comida extraña o comida bizarra. La cena en este pueblo no fue nada extraordinario, y el restaurant tampoco. La mayoría de los mozos y hasta el propio dueño estaban más interesados en el resultado del partido de fútbol que en sus invitados. |