Cuando paró la lluvia, continuamos nuestra visita a otros lugares de la ciudad, entre ellos una Pagoda muy popular, que no estaba en el centro. Tomamos un taxi hasta allí y disfrutamos de este hermoso lugar de adoración. La mujer que el texto describe tiene muchos problemas, no sólo en la sociedad sino también en su salud. Me gustaría ver a esta mujer a dieta, no sólo por la gente que la rodea pero por ella misma. Si hubiésemos tenido más tiempo, nos habría gustado pasar la noche en Aguas Calientes y visitar Machu Picchu antes de las 10 de la mañana, que es cuando llega la multitud de turistas desde Cuzco. |