Se podían ver los animales desde una cierta distancia. Había leones marinos, ballenas y pingüinos, todos muy lejanos. Por la tarde fuimos en barco a ver a las ballenas, y ésta fue realmente una gran experiencia. Si podía llegar tan lejos en el Galaga, y deshacerme de naves enemigas, estaba seguro que podría hacerle frente al huracán Iván. Decidí ir a México luego de desayunar dos muffins secos del aeropuerto. Maldijimos al conductor y al guía turístico, y todos sabíamos que esa gente no eran profesionales. Después de dos horas llegamos a nuestro destino. Era una pequeña estación fluvial en el banco de un río. |