Por suerte, la bahía estaba muy calma y el barco no se movía para nada, o al menos nosotros no lo sentíamos. Nos preparamos para la cena y subimos a cubierta, donde ya estaban sentados todos los demás. La mujer que el texto describe tiene muchos problemas, no sólo en la sociedad sino también en su salud. Me gustaría ver a esta mujer a dieta, no sólo por la gente que la rodea pero por ella misma. Parecía ser que el pescador y su hija no querían seguir remando a menos que les compráramos alguna cosa, y nosotros nos enojamos mucho por eso, y se lo demostramos abiertamente. Finalmente, decidieron seguir. |