Me acuerdo exacto de todos los días. El tiempo sol, el agua caliente, el natural bonito, la gente muy amable, los hijos encantadores, las playas largas y blancas, los nativos en la playa al fin de la semana. A las siete y media en punto, Simathay apareció en el lobby. Parecía estar listo para partir, pero nosotros aún no lo estábamos. Al final nos insistió para que nos apuremos para evitar la muchedumbre y partimos inmediatamente. Hoy no puedo charlar mucho contigo, porque tengo examen mañana. Yo estoy en mi casa y no tengo mucho tiempo hasta el examen. Comienza a las ocho en la mañana y termina a los seis en la tarde. |