Voy a Buenos Aires por aprender español en una escuela de idiomas y quizás por aprender a bailar el tango. A mi volar no me gusta y tengo miedo del vuelo largo de Londres a Argentina. A las siete y media en punto, Simathay apareció en el lobby. Parecía estar listo para partir, pero nosotros aún no lo estábamos. Al final nos insistió para que nos apuremos para evitar la muchedumbre y partimos inmediatamente. Ayer estuvo en Madrid con mi padre y mi hijo por ir de compras a mi hijo. Allí tiene una tienda muy bonita por niños y niñas, y me gusta comprar cosas y ropas por mi amor, mi pequeño hijo. |