A veces tenía la ayuda de una organización mundial, pero casi siempre él trabajaba con el apoyo de unos pocos voluntarios de Europa, en particular de Holanda y de España. No estaba fácil por mi hermano. Estaban flotando en balsas hechas por ellos mismos y remaban con palos. Cuando llegaron a nuestro bote trataron de vendernos unas bebidas. Nos opusimos vigorosamente a que se subieran a nuestro barco. No resultó para nada. ¿Cómo estás mi nuevo amigo? ¿Espero que tu estás bien? Me llamo Andrea y vivo en Dusseldorf. Soy profesora de comunicacion. Dusseldorf tiene casi un millón de habitantes y es en el norte de Alemania. |