Generalmente no me preocupo demasiado en estas situaciones, pero cuando pagas un viaje de 3 dólares con un billete de 50, esperas el vuelto. Nos quedamos ahí un rato, y ninguno de nosotros sabía bien qué hacer. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Espero que seas un buen amigo, y quizás podamos visitar algunos lugares en el futuro, o quizás podríamos viajar juntos a China algún día (si quieres ir allí). Cuéntame más sobre ti, me gustaría saber de ti. |