Fuimos a cenar con la pareja holandesa a un restaurant de pescados y mariscos, muy recomendado en nuestra guía de viajes Lonely Planet. Estaba bien, y la pasamos de maravilla con nuestros amigos. Hablé con la amiga de mi hermana y me dijo que podía quedarme en su casa cuando quisiera. Después jugué al Galaga en una de las computadoras de allí y avancé a uno de los niveles superiores del juego. Lo primero que hicimos fue almorzar, lo que fue la primera experiencia normal de ese día. Después nos dijeron que tomemos un bote. Un pescador y su joven hija estaban remando, y continuamos en el río. |