Una vez dentro, sin que hubiéramos esperado en la fila, ni pagado la entrada, nuestro amigo nos llevó al balcón VIP. Nuestros amigos no entendían cómo habíamos organizado esto tan rápido, y nosotros tampoco (para ser honestos). Ayer escuché un gran ejemplo para ilustrar este punto: en su visita hace más de diez años, la pareja presidencial, el Señor y la Señora Clinton visitaron Egipto; el presidente les dio la bienvenida. El desayuno estuvo muy bien, pues el hotel tenía un gran buffet y buen café. Luego buscamos una agencia de alquiler para alquilar un auto por el día. Queríamos recorrer la región de los lagos en auto. |