 | La puerta del auto aún estaba abierta, así que no se podía ir. Por suerte, pasaban dos extranjeros y les pedimos que nos ayudaran. Nos pagaron el taxi y nos previnieron, diciendo que estas situaciones eran comunes. El día siguiente realizamos otra caminata, esta vez mucho más lejos, pero por suerte, cuesta abajo. Otra vez caminamos por campos y terrazas de arroz, a lo largo de ríos y a través de aldeas tribales en las colinas. Espero que hayamos encontrado una buena plataforma de aprendizaje. ¿Te gustaría escribirme en Alemán y que yo te conteste en Español? ¿Qué piensas? Gracias por aceptarme como tu compañero para aprender idiomas. |