Pues, él fue voluntario para trabajar en la frontera con Perú, con los indígenos. Querían salvar el bosque natural y los pueblos cerca de los grandes ríos. Viven en diez (o doce) cabañas de madera. Se llega por un autobús muy pequeño, unos 5 quilómetros cerca del pueblo. Las paredes de la cueva son hechas de huesos, huesos de animales. Dicen que son los huesos de los animales que han comido. Me sorprende que todavía conoces bien Perú, porque he cambiado mucho en el últimos veinte anos. Creo que la hospedaje en Cusco era La Papachaucha. Es famosa y todas las turistas del mundo vienen allí. |