La puerta del auto aún estaba abierta, así que no se podía ir. Por suerte, pasaban dos extranjeros y les pedimos que nos ayudaran. Nos pagaron el taxi y nos previnieron, diciendo que estas situaciones eran comunes. Pasamos el día entero paseando por la ciudad, buscando regalos para nuestros amigos y familia que estaban en nuestro país.. Fue un lindo y relajante último día. A la tarde decidimos comprar unos zapatos. Justo había dicho que si quieres podríamos encontrarnos en la última semana de Octubre, tengo que estar en Málaga la semana siguiente. ¡Tu Inglés es muy bueno! ¡Sería muy lindo tener noticias tuyas! |