Pues, él fue voluntario para trabajar en la frontera con Perú, con los indígenos. Querían salvar el bosque natural y los pueblos cerca de los grandes ríos. Viven en diez (o doce) cabañas de madera. No éramos los únicos turistas. Había muchos barcos navegando en la misma ruta. En un momento el conductor detuvo el bote y los hijos de los habitantes de la aldea flotante se acercaron a nosotros de inmediato. ¿Cómo estás mi nuevo amigo? ¿Espero que tu estás bien? Me llamo Andrea y vivo en Dusseldorf. Soy profesora de comunicacion. Dusseldorf tiene casi un millón de habitantes y es en el norte de Alemania. |