Aunque era sólo la una y media de la tarde, ya habíamos visto muchísimas cosas interesantes. Los que te dicen que puedes quedarte allí una semana y no ver nada, de hecho tienen razón. La región completa es inmensa. Si podía llegar tan lejos en el Galaga, y deshacerme de naves enemigas, estaba seguro que podría hacerle frente al huracán Iván. Decidí ir a México luego de desayunar dos muffins secos del aeropuerto. Esa misma tarde (4 de octubre) tomamos el vuelo a Arequipa, ahorrándonos así 12 horas de viaje en bus. Debido a los vientos fuertes, el vuelo salió con 2 horas de retraso. Despegamos alrededor de las 4:30 pm. |