El pueblo era pequeño y el gerente del hotel pudo llamar a todas las agencias de taxi. Verificaron con sus radios y una hora después el conductor nos trajo las valijas. No quería que le pagáramos extra, pero insistimos. Esto es de hecho un gran error ya que las comunidades deberían crecer un poco, La razón es bastante clara: la gente joven tendrá que mantener a sus padres una vez que estos últimos ya no puedan trabajar. Los buses llenos de gente, los colores y la cantidad de casinos en el camino nos dejaron maravillados. Nos habían dicho que Lima no era muy seguro, así que decidimos quedarnos sólo una noches, antes de seguir hacia Cuzco. |