Me acuerdo exacto de todos los días. El tiempo sol, el agua caliente, el natural bonito, la gente muy amable, los hijos encantadores, las playas largas y blancas, los nativos en la playa al fin de la semana. Sammy, nuestro chofer, nos llevó al hotel y prometió buscarnos unas horas más tarde. Nos duchamos y descansamos un poco. Yo no podía dormir porque estaba muy excitado por encontrarme en un país nuevo. Soy de Salt Lake City, en el estado de Utah. Soy treinta y seis anos. Tengo un niño que se llama Pablo y tiene tres anos. Escribe un poquito español y hablo menos, pero voy a aprenderlo pronto. |