A veces tenía la ayuda de una organización mundial, pero casi siempre él trabajaba con el apoyo de unos pocos voluntarios de Europa, en particular de Holanda y de España. No estaba fácil por mi hermano. Los libros costaron sólo dos o tres dólares, baratos hasta para ser de segunda mano y después de comprarlos descubrí que eran, de hecho, libros copiados, no libros de segunda mano. Ya era demasiado tarde. Con mucho placer, si quieres escribir o charlar en alemán o en español....para nosotros ambos los practicamos. Me alegro mucho a tú respuesta y espero que vamos a comenzar un amistad profundo. |