Elegimos esa lujosa habitación, pero cuando el payaso en la recepción nos dijo que no la podíamos utilizar a menos que pagáramos una diferencia, decidimos cambiarnos a la segunda mejor habitación, por el precio que habíamos pagado. Tomé el avión de AA a Cancún y llegué allí a eso de las dos. Era mi primera vez en México. Esa misma noche tenía reservado un vuelo a La Habana, pero no estaba totalmente seguro si debía tomarlo o no. Acabo de escribir un artículo larguísimo para el blog, pero me llevó tanto tiempo que mi cuenta se desconectó. No tengo ganas de volver a escribirlo, así que pospongo el blog hasta la semana próxima. |