La capacidad del barco Halong Bay Red Dragon era de unos noventa pasajeros y tenía mucha más tripulación. No teníamos ninguna opción, y tanto la pareja de Washington como nosotros decidimos subir. En el camino de regreso visité un club de playa privado. Sólo quería ver si podía entrar, y no hubo ningún problema. El lugar pertenecía a algún club que quedaba cerca de Cancún, en el continente. De cualquier modo, nos fuimos, como el resto de la gente, y una vez afuera nos dimos cuenta que la gente estaba cruzando la calle para ir a otro club nocturno. Nosotros hicimos exactamente lo mismo que ellos. |