 | Cuando llegamos al hotel Rex, recibimos otra impresión. La habitación tenía un terrible olor a cigarrillo e insistimos en cambiar de habitación. La siguiente habitación que nos dieron era una para no fumadores. Por cierto, luego de mi horrible experiencia había cambiado de albergue. El lugar realmente no era mucho mejor, pero era más tranquilo y estaba más cerca del mar. Me desperté con el sonido de una sirena. Era la policía. Si hubiésemos tenido más tiempo, nos habría gustado pasar la noche en Aguas Calientes y visitar Machu Picchu antes de las 10 de la mañana, que es cuando llega la multitud de turistas desde Cuzco. |