 | El barco se detuvo en el medio de varias islas de piedra caliza, y los pasajeros nadaron en medio del mar. Había varias docenas de otros barcos a nuestro alrededor, ya que esta zona es muy turística. Mi esposa se reunió conmigo dos horas más tarde y todos fuimos a desayunar. El plan para el día era ir a visitar una cueva en las islas. Tomamos unos botecitos para llegar, ya que el barco era demasiado grande para llegar a la isla. La cena en este pueblo no fue nada extraordinario, y el restaurant tampoco. La mayoría de los mozos y hasta el propio dueño estaban más interesados en el resultado del partido de fútbol que en sus invitados. |