 | Había todo tipo de gente sentada en el restaurante, locales y turistas extranjeros. Uno podía ver que la ciudad tenía algunos lugares modernos y que éste no era el Vietnam que nos habíamos imaginado. ¿Qué condujo a la pequeña mosca a la planta? Naturalmente, no sabemos la respuesta. El ser humano no puede entender a la naturaleza porque es parte de ella, está dentro de ella. Por lo tanto no puede juzgar objetivamente. En lugar de comprarle, le regalamos nuestros chocolates suizos para que nos dejara en paz. Y funcionó: el niño pasó a la siguiente pareja de turistas en el bar y trató de venderles el chocolate suizo por 2 pesos. |