 | Teníamos que tener cuidado de no caer al agua. Remamos aproximadamente una hora y nos cansamos bastante. Especialmente el otro hombre y mujer, que se veían devastados, al límite de sus capacidades físicas. Una vez en la isla, trepamos a la montaña de piedra caliza y tuvimos una vista estupenda de toda el área de la bahía. La cueva de por sí también era impresionante y nuestro guía nos explicó cómo se había formado la cueva. A la noche nos quedamos en la habitación y vimos una vieja película de James Bond. El segundo día fuimos hasta el barrio de Bellavista y comimos en un restaurant chino, ya que se supone que el arroz es bueno en estos casos. |