 | El norteamericano (su nombre era Jeffrey) me dijo que ésta era la hora en que generalmente bajaba el precio de las mercaderías, ya que los vendedores estaban bajo presión y no querían volver con el producto sin vender. Compartimos una cabina con una anciana pareja española. Comenzaron a divagar sobre España, su gobierno corrupto y la guerra civil. Ellos no deberían trabajar en Relaciones Públicas, publicidad o ventas. Llegamos de noche. Hacía frío y el pueblo estaba vacío. Había algunos turistas dando vueltas, pero la mayor parte de los restaurants y bares estaban cerrados. Buscamos un hotel y lo encontramos de inmediato. |