 | El problema con esa habitación, sin embargo, era que estaba ubicada justo en frente de una obra en construcción, y el ruido era insoportable. Otra vez pedimos cambiarnos y nos dieron otra habitación, esta vez sin ventanas. Quiere que pensemos acerca de su poema para reconocer los detalles porque esa es la única forma de descubrir más de la realidad de la vida. Con mucho análisis y observación lo vemos de manera más clara. En lugar de comprarle, le regalamos nuestros chocolates suizos para que nos dejara en paz. Y funcionó: el niño pasó a la siguiente pareja de turistas en el bar y trató de venderles el chocolate suizo por 2 pesos. |