 | Al llegar a la puerta, salteándonos la fila, empezamos a hablar con un hombre de Nueva York, y por casualidad descubrimos que tenía muy buenas conexiones con gente del club y nos podía ayudar a entrar. Por el contrario, a los Suizos les gusta aislarse del resto, quizás porque creemos que ellos son superiores o mejores, o quizás porque sólo tienen miedo de lo desconocido, no hay cambios en este momento. Al día siguiente, tuvimos que tomar un bus para volver al aeropuerto de Calama. Cuando llegamos al aeropuerto, estaba desierto y no había ningún mostrador abierto. Tuvimos que esperar 4 horas. |