La ciudad es increíblemente activa y nos impresionó mucho su tamaño. Caminamos bastante por todos los distintos barrios, empezando por la Recoleta, un barrio de clase alta famoso por su cementerio. En el camino de regreso visité un club de playa privado. Sólo quería ver si podía entrar, y no hubo ningún problema. El lugar pertenecía a algún club que quedaba cerca de Cancún, en el continente. La arquitectura de este lugar es más interesante y hermosa que la de su hermana en el Sur. Aquí la arquitectura se vió influenciada por los Franceses pero también por los Chinos. Los edificios son altos y angostos. |