La siguiente habitación era enorme, tenía agua caliente, dos enormes camas, ducha y WC separados, y las ventanas estaban orientadas hacia una especie de patio. Pedí lo mismo pero con vista a la calle. De algún modo, finalmente me quedé dormido a las tres de la mañana. El lugar no servía desayuno, pero fui a la playa norte, que ofrecía comida realmente agradable. Comí algunas frutas y tomé café. Me gustaría contarte nuestro corto viaje como mochileros a Sudáfrica. Mi esposa y yo trabajamos los dos, así que no teníamos muchos meses para viajar. Nuestro viaje comenzó en Madrid, el 30 de septiembre. |