Al día siguiente fuimos en barco a ver el Parque Nacional de los Glaciares, donde muchos glaciares forman enormes lagos. En estos lagos flotan muchos icebergs, algunos con extraños colores celestes. A la tarde subimos hasta el Pico de Victoria y caminamos por los senderos que había alrededor del punto principal. La vista a la tarde era espectacular y después del atardecer, con todas las luces encendidas, era impresionante. Una hora más tarde la gente empezó a salir, y no entendíamos muy bien por qué. Toma otro trago, y le pagué al hombre del bar con efectivo. Más tarde me di cuenta que el cambio que me dio era dinero falso. |