El amigable dueño del hotel nos recomendó un restaurant fuera del centro, así que caminamos unos 20 minutos en la noche fría junto con la otra pareja. Éramos los únicos comensales en ese restaurant. Luego del bar, tomamos el ferry y navegamos de regreso al otro lado, el lado del distrito financiero, porque había algunas fiestas de Halloween en diferentes bares en la calle Lan Kwai Fong y queríamos ir allí. Decidimos caminar de regreso y explorar la ciudad de a pie. Era difícil cruzar las calles ya que había una infinita circulación de motos y bicicletas. Uno sólo tenía que entrar a la calle y cruzarla. |