Cuando llegamos vimos que la cola era terriblemente larga, y no queríamos esperar. Nuestros amigos de Holanda estaban haciendo la cola, pero nosotros pensamos acercarnos y preguntar si podíamos entrar. Apenas me fui a acostar, una música a un volumen increíblemente alto comenzó a sonar desde la habitación justo debajo de la mía. La música era tan fuerte que no pude dormir a pesar de que estaba terriblemente cansado. No pudimos ver nada fuera del bus. Dos horas después, a las 11pm, el bus nos dejó en nuestra destinación final, San Pedro. Tomamos nuestras mochilas y salimos del bus, que se alejó en la oscuridad de la noche. |